Artes, culturas y saberes
El arte como herramienta de paz, justicia social y memoria viva.
Las 5 disputas de artes, culturas y saberes
Formación artística y cultural: el arte como herramienta de paz y justicia social
Si eres niño, joven, adulto mayor o trabajas en educación artística:
La inversión en arte desde la infancia es una herramienta de paz, cohesión y justicia social. Entre 2022 y 2026, el sector alcanzó su presupuesto histórico más alto desde 1997: más de un billón de pesos anuales. El periodo 2026–2030 consolida y profundiza esa …
Infraestructura cultural y financiación del sector
Si eres gestor cultural, artista, sabedor o habitante de un municipio sin casa de cultura:
La cultura llega donde hay espacios para hacerla y recursos para sostenerla. El programa 2026–2030 propone una expansión territorial de la infraestructura cultural y la blindación de las fuentes de financiación del sector, para que los recursos no dependan de …
Cultura de paz, memoria y patrimonios bio-culturales
Si eres víctima del conflicto, habitante de un territorio afectado o guardián de un saber ancestral:
Las comunidades resilientes han preservado sus lenguas y símbolos frente al despojo, el desplazamiento y el asesinato de miles de cultores y autoridades. El programa 2026–2030 reconoce esa resistencia como el corazón de la construcción de paz y pone los patrim…
Economías creativas, artistas y trabajadores de la cultura
Si eres artista, artesano, gestor cultural, sabedor o trabajas en el sector creativo:
La cultura no es un lujo de unos pocos: es un tejido productivo que genera empleo digno, dinamiza economías locales y asociativas y fortalece el patrimonio vivo de los territorios. El programa 2026–2030 propone dignificar el trabajo de cultores, artistas y sab…
Jóvenes, culturas urbanas, internacionalización y gobernanza cultural
Si eres joven, habitante de un barrio periférico, Colombiano en el exterior o participas en la gestión cultural:
El programa 2026–2030 le habla a los jóvenes y las nuevas tendencias artísticas urbanas, conecta a los casi diez millones de colombianos en la diáspora con el proyecto cultural del país y democratiza quién toma las decisiones en cultura.