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Las cinco propuestas del gobierno de Iván Cepeda para el sector interreligioso
Contexto
El gobierno de Iván Cepeda desarrollará cinco propuestas concretas para el sector interreligioso, que parten del reconocimiento de las entidades religiosas como actores espirituales, culturales y sociales (no como fuente normativa del Estado ni como apéndice de un partido político) y de su papel histórico en la construcción de paz, la reconciliación y la justicia social. PROPUESTA A — EVALUACIÓN Y ACTUALIZACIÓN DE LA POLÍTICA PÚBLICA DE LIBERTAD RELIGIOSA El Gobierno adelantará un proceso nacional y territorial de evaluación participativa de la Política Pública de Libertad Religiosa y de Cultos adoptada en 2018, con la participación activa de iglesias, comunidades de fe, organizaciones basadas en la espiritualidad, academia, sociedad civil y entidades territoriales. Actualizar la política incorporando explícitamente los enfoques de libertad de conciencia, paz territorial, igualdad, no estigmatización y dignidad humana, garantizando coherencia con el marco constitucional y la laicidad del Estado. · Definir indicadores de impacto con enfoque diferencial y mecanismos claros para el reporte de situaciones de protección, la incidencia en la toma de decisiones y la rendición pública de cuentas. · Asegurar el involucramiento de jóvenes, mujeres, personas de orientaciones sexuales diversas, indígenas, afrodescendientes y raizales. PROPUESTA B — IMPLEMENTACIÓN PLENA Y TERRITORIALIZADA DEL SINALIBREC El Gobierno garantizará la implementación efectiva, sostenida y territorializada del Sistema Nacional de Libertad Religiosa, de Cultos y Conciencia; Diálogo Social; Paz Total; Igualdad y No Estigmatización (SINALIBREC), creado en el artículo 312 de la Ley 2294 de 2023 y reglamentado por el Decreto 1382 de 2025. Fortalecer el funcionamiento real de sus instancias nacionales y territoriales, asegurando articulación con los planes de desarrollo y las políticas sectoriales pertinentes. · Establecer mecanismos de seguimiento, indicadores de resultado, metas verificables e informes periódicos de rendición de cuentas con participación del sector religioso y la ciudadanía. · Fortalecer la veeduría ciudadana del sistema para que opere como herramienta efectiva de garantía de derechos y construcción de paz. · Modernizar la DAR-MI: actualización del censo mediante georreferenciación catastral, reforma de procedimientos de personerías y equidad tributaria para predios de iglesias reconocidas. PROPUESTA C — PROGRAMA NACIONAL DE PROTECCIÓN INTEGRAL A LÍDERES RELIGIOSOS CONSTRUCTORES DE PAZ Desarrollar un Programa Nacional de Protección Integral dirigido a líderes y lideresas religiosas que cumplen un papel fundamental en la defensa de la vida, la dignidad humana, los derechos humanos y la convivencia pacífica. · Articular las capacidades del Estado con un enfoque preventivo, territorial y comunitario, reconociendo a los líderes religiosos como líderes sociales y constructores de paz. · Adaptar las medidas de protección a los contextos específicos de riesgo, buscando no solo responder a amenazas sino prevenirlas. PROPUESTA D — FORTALECIMIENTO DE CAPACIDADES DEL SECTOR RELIGIOSO PARA LA PAZ Y EL DESARROLLO COMUNITARIO Impulsar un programa de fortalecimiento de capacidades del sector religioso orientado a potenciar su aporte al bien común, la acción social, la reconciliación, la ayuda humanitaria, los derechos humanos y el DIH, y la construcción de paz. · Incluir procesos de formalización organizativa, estrategias de formación y certificación de competencias en alianza con el SENA, universidades públicas y privadas y otras instituciones de educación superior. · Fortalecer la Red Académica para la Libertad Religiosa como espacio de producción de conocimiento, investigación, formación de servidores públicos y actores religiosos, y sistematización de experiencias territoriales. · Promover el liderazgo de mujeres, jóvenes y liderazgos comunitarios, con énfasis en mediación, derechos humanos y paz. PROPUESTA E — PROGRAMA NACIONAL DE PREVENCIÓN DE VIOLENCIAS, ABUSOS Y ESTIGMATIZACIÓN EN CONTEXTOS RELIGIOSOS Implementar una estrategia nacional de prevención y atención de violencias, abusos y prácticas discriminatorias en contextos eclesiales y religiosos plurales, para fomentar la dignidad humana y prevenir las violencias. · Desarrollar protocolos de prevención, atención y remisión de casos, procesos de formación en derechos humanos, enfoque de género y protección de niños, niñas y adolescentes, y acciones específicas contra la estigmatización religiosa. · Fortalecer la Red Humanitaria Interreligiosa como espacio de reconocimiento y articulación para el trabajo social y humanitario de todas las expresiones de fe, y el Banco de Iniciativas Interreligiosas (BIIR). · Fortalecer la Red Nacional de Mujeres del Sector de Confesiones de Fe como mecanismo de acción social y humanitaria articulado con el Estado. · Promover la articulación interreligiosa con los sectores de educación, salud y el ministerio público para una respuesta oportuna a situaciones de emergencia que pongan en riesgo la vida. Se debe llamar al orden del lado de la vida, a no incitar a la violencia ni servir de mediador para lavar delitos moralmente.